Viernes, 21 de Septiembre de 2007 15:08
Ya nadie duda de que a pesar del crecimiento registrado en los últimos tiempos en los mercados emergentes (con China e India a la cabeza), el negocio de las PC nunca llegará a los niveles de masividad de los dispositivos móviles (típicamente el celular). Por este motivo, desde hace ya varios años que Intel viene apuntando al rubro de los equipos de mano, hasta ahora sin mucho éxito. Primero fue con procesadores (los Xscale, negocio que terminó vendiendo a Marvell). Luego con el lanzamiento de la UMPC, un concepto que no terminó de despegar por tener el precio de una notebook sin conectividad WAN.
Pero como saben que el futuro pasa por dispositivos comunicados, en Intel siguieron insistiendo, y esta semana presentaron, entre tantas otras cosas, una nueva plataforma de chips que permitirá a los futuros dispositivos integrar en un único equipo WiMax y WiFi, al tiempo que aceptará tarjetas 3G. Todo con el agregado de un muy bajo consumo energético y un tamaño diminuto.
No se trata de un dispositivo específico sino de una serie de chips que permitirá a los fabricantes de equipos construir los suyos, generando una nueva categoría denominada MID (Mobile Internet Device o dispositivo móvil de Internet). Esta plataforma estará disponible a principios del año próximo, con lo que se esperan los primeros equipos para mitad de 2008, los cuales, en principio, vendrían de la mano de marcas tradicionalmente proveedoras de computadoras, no de teléfonos celulares.
Estas capacidades hacen pensar en un concepto similar al iPod Touch (que es como un iPhone pero sin teléfono), aunque con opciones de conectividad más modernas. Así se verá un enfrentamiento entre dos conceptos que apuntan a lo mismo: smartphones vs. MID. O para verlo de otra forma, dispositivos cuya función primaria es la de un teléfono (ej: Blackberry) o equipos que permiten acceso a Internet, mensajería y datos (iPod Touch y sus sucesores). Habrá que ver si estas diferencias serán percibidas por los usuarios o, si como todo hace pensar, no se trata de otra cosa que de las dos caras de una misma moneda.