Viernes, 11 de Mayo de 2007 15:17
Es habitual que las empresas utilicen mediáticamente los récords de ventas de algunos de sus productos para llevar agua para su molino. Así vimos pasar las marcas de 115 millones de PlayStation 2 o 100 millones de iPod. Pero parece que las palmas se las lleva Nokia, cuyo teléfono 1100 alcanzó la friolera de más de 200 millones de unidades vendidas.
El Nokia 1100 fue concebido para ser un teléfono "bueno y barato", a tal punto que mientras era desarrollado se lo conocía como "Penny" o centavo. Y este teléfono, inteligentemente básico, de diseño a prueba de suciedad y con la distinción de una práctica linterna, surgió en el momento justo como para capitalizar el crecimiento de la telefonía celular en los mercados periféricos. Lo que se dice, un golazo finlandés.