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¿Addio?

Esta semana, el mundillo de las telecomunicaciones se vio sacudido por un artículo publicado por el diario La Nación bajo el título “Telecom, el gran objetivo de Kirchner”. En el mismo se sostiene que, a pedido de la propia Telecom Italia (TI) el banco Crédit Suisse First Boston está conduciendo una licitación privada para la venta de su participación en Telecom Argentina.

 

La noticia en sí no sorprende ya que en los últimos tiempos fue evidente que las cosas en Argentina no saldrían al gusto de los italianos: escrutinio (aún sin veredicto luego de dos años) del ingreso de Telefónica como accionista de TI, negativa a que TI hiciera uso de su opción de compra por la participación del Grupo W (su socio en Telecom Argentina), negativa a que los representantes de TI pudieran participar de las decisiones políticas tomadas por el directorio, ingreso del Estado al directorio de Telecom Argentina a través de las acciones de la empresa en manos del ANSES. En fin, una seguidilla de decisiones que, sin entrar en terreno de abogados ni juzgar su legitimidad, ciertamente no fueron del agrado de los italianos, quienes, en abril último, ya habían mencionado a la salida de Telecom Argentina como una opción.

 

De lo que no hay dudas es que hay un gran componente político en esta decisión si se considera que apenas 6 meses atrás Telecom Italia estaba dispuesta a comprar la participación del Grupo W en Telecom Argentina. De comprar a vender: un cambio de planes demasiado radical en tan poco tiempo como para que sus razones se atribuyan a otro factor. Esto lleva a pensar que tampoco habría que descartar esta movida como un elemento de presión, aunque de dudosa efectividad.

 

Por supuesto, esto desata la danza de nombres. La nota en cuestión menciona a dos interesados argentinos: la Corporación América (del fundador de Cablevisión, Eduardo Eurnekian) y el Grupo Clarín. En el caso de la Corporación América, se trata de un grupo que sonó inclusive entre los interesados por el paquete accionario correspondiente al Grupo W en momentos en que TI aún pensaba que podría hacerse de esta participación para luego venderla a otro socio local. El Grupo Clarín, por su parte, siempre formó parte de la danza de nombres locales, aunque su enfrentamiento con el gobierno y su fuerte presencia en el mercado de Internet de banda ancha (sumada a la de TV paga) harían complicada la aprobación de este ingreso en Telecom Argentina. Pero difícil no es imposible. Más aún en Argentina.

 

Los nombres mencionados en el artículo no sorprenden ya que forman parte de la llamada “burguesía nacional” que el propio gobierno aspira a reflotar. Sin embargo, una Telecom sin un socio operador podría no ser lo mejor para la empresa a mediano y largo plazo. En un negocio tan capital intensivo y donde las economías de escala a la hora de comprar tienen un peso importante, la no existencia de un socio con operaciones regionales o internacionales podría atentar contra la obtención de mejores costos por sinergias y escalas a la hora de comprar. En igual sentido, no habría un socio que pudiera aportar know how específico del negocio ni experiencias en otros mercados en el lanzamiento de productos novedosos.

 

Ya en tren de especulaciones, vale aclarar que más allá de que la nota en cuestión no nombra a ningún operador entre los interesados, también es cierto que no son muchos los que podrían verse atraídos a ingresar en el mercado argentino. Quizás habría que buscar más por el lado regional, con lo que la lista de candidatos se acorta. Uno sería el clásico de siempre, Telmex. Aunque su ingreso en Telecom no parece fácil habida cuenta de que, entre las condiciones del ingreso de Telefónica en Telecom Italia estaba la que les daba a los españoles la posibilidad de hacer oír su voz a la hora de desprenderse de activos. Y visto el enfrentamiento que españoles y mexicanos tienen en la región, no es difícil imaginar qué es lo que dirían. El otro potencial candidato sería la brasilera Oi, empresa que ya fuera mencionada como interesada en la parte de TI en Telecom en abril último y que ya hizo público tiempo atrás su plan de expansión en la región.

 

A menos de dos semanas de las elecciones legislativas habrá que ver si esta noticia se confirma o, ante un posible escenario no tan favorable al gobierno, los italianos deciden sentarse a esperar. Las próximas semanas tienen la respuesta.


Tags: Negocios Regulacion Telecomunicaciones

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