Viernes, 08 de Agosto de 2008 18:15
Este parece ser el mensaje que los medios dieron esta semana al confirmarse que el 22 de agosto se lanzará oficialmente el iPhone 3G en Argentina. El tratamiento de la noticia parece desmedido para lo que en realidad es un chiche electrónico, lindo, simpático y hasta sexy, pero que en definitiva no es más que eso.
Tanta expectativa creada seguramente traerá decepciones. Por un lado, habrá que tener presente que no llegará en cantidades excesivas, ya que la fecha elegida para su lanzamiento es la misma de la de muchos otros países. Esto exige un esfuerzo de producción y logística que hace presumir que no habrá equipos para todos los que lo deseen inicialmente. Otro elemento a considerar es que los rumores indican que el precio del equipo estará bastante lejos de los US$ 200 por los que se vende en USA, lo que seguramente impactará negativamente en la imagen de los operadores. Hay que considerar que los costos de nacionalización son altos (no viene de Brasil o México, países con los cuales hay acuerdos de aranceles diferenciales) y lo lógico sería que los planes de datos asociados sean más baratos que los de US$ 70, 90, 110 y 130 que acompañan al celular celestial en aquél país (para más detalle, click aquí). O sea, lo que no se paga por un lado (equipo) se paga por otro (plan). Habrá que ver entonces cuál será el valor de los planes locales.
En fin, a prepararse para un high de iPhone y su posterior low. Como pasa siempre.