Viernes, 06 de Junio de 2008 16:17
El enfrentamiento del gobierno con el grupo Clarín y el consecuente impulso a los cambios en la ley de Radiodifusión están introduciendo modificaciones inesperadas en el tablero de las convergentes industrias de las comunicaciones y los medios.
Esta semana se presentó en sociedad la CATEL (Cámara de Cooperativas de Telecomunicaciones), entidad que agrupa a cooperativas de las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y Misiones. Se trata de cooperativas que por ser en su origen prestadoras de servicios de telecomunicaciones, están hoy excluidas de la posibilidad de ofrecer servicios de TV. Sin dudas, todo un indicio de que, tal como se preveía en su momento, Comarcoop nunca pasó de ser un sello de goma, creación intelectual del entonces Secretario de Comunicaciones y actual Secretario de Comercio.
Este no es el único cambio en la estrategia de las cooperativas para participar más activamente del mercado de las telecomunicaciones en sentido amplio. En algún momento, las cooperativas coquetearon con los operadores de TV por cable para sumar fuerzas, pero aparentemente, luego del enfrentamiento del Gobierno con el principal operador de este negocio, habrían decidido ir solos (no se sabe si por decisión propia o por alguna "sugerencia").
Otro punto que se reflotó, luego de haber estado un tiempo aletargado, fue el proyecto de convertirse en un operador de telefonía celular, aprovechando la devolución de frecuencias que está realizando Movistar como consecuencia de la fusión entre Movicom y Unifón. Se trata de una devolución que ya está en marcha (aunque no concluida) y donde quienes reclaman para sí (total o parcialmente) estas frecuencias son las mismas cooperativas así como Claro, en este último caso particularmente para el área metropolitana de Buenos Aires. El problema para las cooperativas es que actualmente, con más de 38 millones de líneas en servicio, hay poco espacio para un nuevo operador que pueda lograr economías de escala competitivas.
Habrá que ver si esta vez, sin asociaciones con entidades cooperativas "fantasmas" como hicieran anteriormente, las cooperativas pueden avanzar para convertirse ellas también en una alternativa para el usuario. Un usuario que pasa desapercibido entre tanta discusión sectorial.