Viernes, 06 de Julio de 2007 14:21
Hace un par de semanas, Francia prohibió el uso de los adictivos Blackberry entre funcionarios del gobierno por considerarlos una amenaza a los secretos de Estado, ya que la información cursada por éstos pasa por servidores en EE.UU. y Gran Bretaña. Pero este revés fue ampliamente compensado con la autorización del gobierno chino para que los Blackberry comiencen a funcionar en aquél país, 8 años después de haber solicitado la autorización para hacerlo.
Al parecer, las autoridades chinas desconfían menos de los alcances de la inteligencia anglosajona. Salvo que después nos enteremos de que los chinos opten por imitar a los franceses y prohíban el uso entre sus funcionarios.
¿Controlarán también los contenidos accedidos, como hacen con Internet?