Viernes, 23 de Marzo de 2007 16:13
Sin dudas que el desarrollo de la música en formato digital y su consecuente facilidad de replicación está alterando el negocio. Algunos se resisten (con escasos resultados) y otros aceptan el cambio, más allá de que les guste o no el nuevo status.
Entre estos últimos, se puede mencionar a David Byrne, ex cantante del grupo Talking Heads. El músico sostiene que hay que aceptar que la venta de música online se convertirá en un negocio a pérdida pero que servirá para promover giras y merchandising. Además, sostuvo que las discográficas deben abandonar los sistemas DRM (Digital Rights Management) para que las ventas online terminen de despegar. Según él, cuando se acabe el DRM, iTunes perderá su monopolio y el mercado de la música online será realmente abierto.
Siguiendo con el impacto de la música digital y su alta piratería, se empieza a evidenciar que el negocio de los músicos está cambiando. Eso lo podemos ver en Argentina, donde a pesar del peso devaluado, es constante el paso de músicos internacionales de todo tipo que ya no sólo ofrecen sus conciertos en Buenos Aires (tradicionalmente la plaza más fuerte del país) sino que están llegando a localidades del Interior que anteriormente no hubieran tenido ninguna chance de poder verlos en vivo. Esto evidencia que los ingresos por las ventas de CD están cayendo y que entonces hay que salir de gira para mantener la facturación. En otras palabras, a la inspiración hay que agregarle ahora mucho más sudor.
Como se ve, todos estos cambios favorecen al consumidor.
Viernes, 16 de Marzo de 2007 16:00
Está claro que con el desarrollo de los diversos servicios de telecomunicaciones, éstos están cada vez más presentes en la vida cotidiana. Teléfono fijo, celular, TV paga (típicamente por cable) y acceso a Internet son cada vez menos servicios suntuarios, encontrándose en hogares de todo tipo de condición socioeconómica, aunque obviamente con distintos grados de penetración. Y siendo que estos servicios suelen tener un precio uniforme no atado a la capacidad adquisitiva de los clientes (como sí pasa con otro tipo de bienes), es natural que en los niveles socioeconómicos más bajos la relación entre el gasto en servicios de telecomunicaciones e ingresos sea notoriamente más alta que en los segmentos altos. Esto surge del informe “Telecomunicaciones residenciales 2007: telefonía local, larga distancia, móvil, Internet y TV paga” recientemente finalizado por Carrier y Asociados.
Mientras que con un gasto promedio mensual de $ 284 en niveles altos (ABC1), éste representa el 6% de sus ingresos, en los niveles más bajos (D1/D2), los $ 144 promedio gastados en servicios de telecomunicaciones representan el 11% de sus ingresos mensuales. Sintetizando, mientras que un hogar de nivel bajo gasta en promedio la mitad que uno de nivel alto, la proporción de éste sobre el ingreso es del doble.
Las cifras de consumo de servicios de telecomunicaciones (penetración y gasto) reflejan un crecimiento evidente. Hay que tener presente que las tarifas se mantuvieron estables en telefonía (tanto fija como móvil), que el precio de los abonos de acceso a Internet bajaron (un 15% en promedio por efecto de las promociones) y que sólo se registraron alzas en los abonos de TV paga. Esto, en un contexto de inflación real de dos dígitos, hace que los precios relativos de los productos de telecomunicaciones sean más bajos, favoreciendo su consumo.
Viernes, 16 de Marzo de 2007 15:58
Esta semana diversos medios publicaron la noticia de que en la presentación del plan trienal de la empresa, el presidente de Telecom Italia (TI) anunció que el grupo quiere reforzar su posición en el extranjero, lo que incluiría hacerse del control total de Telecom Argentina. Para ello, TI haría uso de su opción para comprar el 2% que France Télécom (FT) aún mantiene en Telecom Argentina, lo que le otorgaría el 52% del paquete y, consecuentemente, el total control del operador. Este anuncio implica un cambio radical respecto de las intenciones previas de desprenderse de sus activos en el extranjero (siendo su operación en Brasil la joya de la corona) como forma de reducir el fuerte endeudamiento del grupo italiano.
Cabe recordar que cuando FT decidió tomar sus petates y largarse de Argentina en plena crisis post 2002, Telecom Italia obtuvo una opción de compra de la parte vendida al Grupo W a ejercer entre los años 2008 a 2013 [ver Comentarios n° 63 – “Sale FT, entra W”]. Ya en ese momento la intención de TI era quedarse con el control total de Telecom Argentina, pero esos eran tiempos de crisis y default, un escenario difícil para presentar una adquisición a los accionistas del grupo italiano. Ahora, los vientos han cambiado, y la situación es distinta en Argentina y también en Italia. Si TI efectivamente compra la participación de FT, habrá que ver si luego hace uso de su opción de compra por la parte del grupo W.
De confirmarse esta adquisición, a quien se le cerrará una opción es sin dudas a Telmex. Pero la empresa de Slim se caracteriza por no apostar todas sus fichas a una única alternativa. Ya en otros países de la región ha adquirido operadores de cable, lo que le da acceso a infraestructuras con capilaridad y última milla. Y en este escenario, recrudecen las versiones que vinculan a Slim con los socios mexicanos del Grupo Clarín en Cablevisión y Multicanal.
No hay que olvidar que hoy la principal rivalidad en el ámbito de las telecomunicaciones no es entre Telefónica y Telecom, sino entre éstas y el Grupo Clarín. Esta rivalidad se da en el terreno de la banda ancha (ADSL vs. el cablemódem), en la norma de TV digital (europea vs. norteamericana) y también en el ámbito de los contenidos, aunque aquí la rivalidad está más circunscripta a Telefónica. ¿Veremos un acercamiento entre Telmex y Clarín? En la guerra, como en el amor, todo es posible.
Viernes, 16 de Marzo de 2007 15:57
Si bien es indudable la buena relación de Telefónica con el gobierno, esto no impide que desde el grupo español se envíen cada tanto mensajes recordatorios de los temas que le interesan y que aún están pendientes de resolución. Y esta semana, en diversos ámbitos, se refrescaron algunos mensajes.
Primero fue el anuncio del estiramiento por seis meses de la suspensión del juicio contra el país en el Ciadi (tribunal de arbitraje del Banco Mundial), como consecuencia del congelamiento de tarifas del 2002. La primera suspensión se había dado un año atrás, cuando el gobierno había acordado con las telefónicas algunos cambios, menores, en las tarifas (ampliación de banda horaria y dolarización de llamadas internacionales entrantes) y la presentación de un proyecto de ley de telecomunicaciones, donde se descontaba que, entre otras cosas, se habilitaría legalmente a las telefónicas a dar servicios de TV.
El tiempo pasó, y las telefónicas siguen esperando que el gobierno cumpla con su parte del acuerdo. Por eso, al no levantar definitivamente la demanda ante el Ciadi, Telefónica mantiene un elemento de presión. Y esta está más vinculada a la ley de telecomunicaciones que al tema de las tarifas, ya que ambas telefónicas anunciaron recientemente excelentes resultados, frutos de los negocios no regulados como la telefonía móvil y el acceso de banda ancha.
Luego fue el anuncio de inversiones, que de tantos que hubo se hace complicado saber si son los mismos reciclados, modificados u otros nuevos. Lo cierto es que se habló de inversiones previstas para el 2007 de $1.600 millones. Las mismas apuntarán a los negocios estrella del momento, celular y banda ancha. Pero en relación a este último, se mencionó también a otros “de valor agregado”. Quienes siguen las estrategias de las telefónicas saben que, ante la ausencia de una autorización expresa para dar servicios de TV, siguen avanzando en la puesta a punto de servicios del tipo video bajo demanda o video club online, a los que consideran como de valor agregado y no como de radiodifusión.
Por ahora la presión es light ya que los números de los balances siguen siendo más que interesantes, pero no quedan dudas de que hay muchos temas carentes de definición. Por ahora, lo único que queda es esperar a que una vez superadas las elecciones llegue el momento de las definiciones. Aunque por ahora los buenos resultados endulcen las espera.
Viernes, 16 de Marzo de 2007 15:53
Con el anuncio de que a partir de esta semana la red de subtes de Buenos Aires contará con cobertura WiFi gratuita y libre, la repercusión en medios fue amplia. El proyecto, llevado a cabo por Metrovías, Metrotel y Cisco, apunta a cubrir necesidades de comunicaciones internas de la empresa al tiempo que serviría para brindar un servicio extra al usuario.
El beneficio para el uso interno de la empresa es claro. La red permitirá conectar boleterías, locales comerciales, dispositivos móviles de empleados y cámaras de vigilancia. En estos casos, son evidentes las ventajas de una red inalámbrica de rápido despliegue y con suficiente flexibilidad para relocalizar puntos conectados.
Lo que no queda muy en claro es cuán beneficioso será para los usuarios del servicio de subterráneos. Para aprovechar la conectividad, los mismos deberán contar con celulares, PDA o notebooks aptos para WiFi. En el caso de los dos primeros, se trata de un mercado claramente reducido: los PDA están en franca retroceso y los celulares duales (GSM/WiFi) son todavía una rareza. Además, estos últimos ya tienen conexión a través de las redes celulares que operan bajo tierra. En el caso de las notebooks, no parece ser el de los subterráneos el ámbito ideal para su uso. No hay mesas, los usuarios están en movimiento y, particularmente, nadie quiere andar exhibiendo un bien cuyo costo arranca en aproximadamente los US$ 1.000, bajo riesgo de tentar a los “amigos de lo ajeno”. Quienes viajan frecuentemente en subte saben que esto no es sólo una hipótesis.
Visto así, da la impresión de que se aprovechó una inversión realizada en infraestructura para uso interno para lograr un impacto marketinero. Por la repercusión mediática obtenida, se puede decir que la misión fue cumplida.
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